Si te estás cuestionando ir a terapia, probablemente estés en un momento de tu vida en el que estés atravesando algunas dificultades que te impiden encontrar tu bienestar general.
Puede que sientas malestar, tristeza, ansiedad, o que tengas problemas familiares, de pareja, con la comida, de afrontamiento de ciertas situaciones, dificultades para dormir, haber vivido experiencias traumáticas o un largo etcétera, ya que los motivos pueden ser infinitos.
De este modo, ¿cómo sé cuándo tengo que ir a terapia?
Pues, si últimamente te lo estás planteando es que algo dentro de ti te está diciendo que algo no va bien y eso puede ser una buena pista para acudir a un profesional.
Siempre puedes probar una primera visita para tener una opinión y valoración psicológica, y así ver si hay temas que se pueden abordar para mejorar tu bienestar.
El primer contacto, ya sea por llamada, por WhatsApp o por correo electrónico, suelo explicar el proceso brevemente.
Así, siempre comento que para la primera cita, se le enviará un documento para el consentimiento informado al correo electrónico que se elija. Este documento se debe entregar, rellenado y firmado, cumpliendo con la normativa de confidencialidad y protección de datos.
Después de esto, la primera sesión (online o presencial) es recogida de todos los datos e información pertinente que ayude a hacerme una idea lo más acertada posible del motivo de consulta y las dificultades que lo rodean. Además, se sacarán objetivos a conseguir y se enviarán test o cuestionarios complementarios que puedan ayudar a comprender mejor la situación.
A raíz de ahí, se empezará a ver cuáles son las necesidades de la persona y a trabajarlas con diferentes herramientas tanto en sesión como con tareas para casa.
Las sesiones duran 50 minutos.
En general, es complicado saber con certeza cuánto va a durar toda la intervención psicológica, ya que depende de diversos factores como: el tipo de problema, la frecuencia de las sesiones, la implicación y compromiso de la persona, las variables del entorno de la persona, la aparición de otros factores estresantes, el tiempo que lleve con la dificultad o problema, etc.
De esta manera, habrá personas que solo requieran 7 sesiones y otras que requieran 20 sesiones o incluso más, y tanto una posibilidad como la otra está bien. Todo se va adaptando a la situación individual de cada uno para llegar al objetivo principal que es conseguir mejorar su salud mental y bienestar general.
En un principio, siempre recomiendo que se hagan semanalmente o cada dos semanas como mucho, ya que necesitamos coger ritmo y empezar a avanzar. Así, cuando se logre cierta mejoría se podrá ir alargando las sesiones a tres semanas o una vez al mes hasta dar el alta terapéutica.
No obstante, siempre intento entender cada circunstancia personal y si al inicio no es posible cada semana podemos ajustar la posibilidad que se adapte más a la persona.
Muchas veces se piensa que la psicología sólo es hablar como si lo hicieses con un amigo/a. Y esto es normal pensarlo cuando nunca se ha tenido la experiencia o la que se tuvo no fue agradable.
Así que, no te preocupes, yo te explico un poco como funciono yo. Mi objetivo principal desde el primer día es que la persona se sienta cómoda, comprendida, escuchada y no juzgada.
Por ello, el primer día es para ti, para que te expreses, para que me cuentes, para que sueltes tus emociones y sí, hay un diálogo, pero todo no queda ahí. En estas primeras interacciones, también, te iré dando, en la medida de lo posible, pinceladas sobre cómo funciona nuestro cuerpo-mente y por qué actuamos, sentimos o pensamos a veces de determinada manera.
Igualmente, a lo largo de las sesiones, juntos iremos viendo tu recorrido para comprender qué es lo que te ha podido llevar a la situación que estás e identificar mejor cuáles son las cosas que podemos cambiar, mejorar o añadir a nuestro repertorio para poder llegar a tu bienestar.
Así, yo iré dándote técnicas y herramientas nuevas o puliendo algunas que ya tenías, pero que habían quedado bloqueadas, y tú tendrás que ponerlas en prácticas y hacer las tareas enviadas.
Por tanto, sí, la terapia es ser equipo y tanto tú como yo tenemos que aportar todo lo que podamos para cumplir los objetivos.
Entiendo tu preocupación, es una inquietud que suele tener la mayoría de las personas.
Sé que tomar el primer paso es el más difícil e incluso darlo es de valientes, porque cualquiera no se ve preparado para ello. Pero, siempre que sea por ti y por tu bienestar, estás tomando la decisión correcta.
Sí, soy una desconocida, pero solo lo sentirás así durante los primeros minutos de la primera sesión. Como he comentado, lo fundamental para mí es que la persona se sienta cómoda, comprendida, escuchada y no juzgada y así lo transmitiré desde el minuto uno.
Muchas personas vienen nerviosas, por saber cómo será la sensación, por saber si realmente podrán hablar o se bloquearan, pero la realidad es que, normalmente, todo fluye. Y si por lo que sea no fluye, siempre podré guiarte para encontrar toda la información necesaria.
Hay veces que somos muy conscientes de lo que nos está ocurriendo y del por qué nos está pasando, e incluso tenemos las herramientas. Por tanto, no vemos necesario una ayuda profesional.
¿Entonces qué pasa? Pues que el que yo tenga todos los elementos no significa que sepa el orden, el momento o el cómo usarlos.
Te pongo un ejemplo propio. Soy psicóloga, me encanta mi profesión y estoy en constante aprendizaje, cualquiera diría que tengo buenas herramientas para afrontar todo. Pues resulta que sí y no, porque al fin y al cabo soy humana y puedo tener herramientas, pero puedo tenerlas bloqueadas o puede que incluso no sean suficientes para mi problema particular.
¿No os ha pasado que veis más fácil la solución de la situación de otra persona que la vuestra propia?
Pues la terapia, el plus que tiene es que esta persona que te está intentando ayudar tiene experiencia y conocimientos para ello. Por eso, yo cuando lo necesito, también busco ayuda profesional.
Tienes varias opciones:
Puedes ir a la sección de contacto o de formulario de citas que ofrece la web y realizar la reserva directamente. Recuerda que si eliges presencial, tienes que indicar en el apartado de notas si quieres presencial en Benalmádena o en Alhaurín el Grande.
Puedes escribir al WhatsApp o llamar al (+34) 676 619 417.
O puedes escribir al correo electrónico melissagarciapsicologia@gmail.com.
Quien soy y lo que puedo ofrecer, las terapias adaptadas a cada persona que pueden realizarse, las dudas que pueden surgir en el proceso, y estás decidido/a…
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